Te conocen, y aun así reservan por el portal.
«El portal se queda el 15 o el 18 % de cada reserva. Y la gente reserva allí aunque me conozca.» Si esto te suena, es lo que arreglo: hago que reserven en tu web, donde no hay comisión. El portal sigue siendo tu escaparate. El dinero entra en tu cuenta.
Lo que hago: que reserven en tu web.
Cuatro cosas que notas tú. Más abajo, lo que nota el huésped, pieza a pieza.
Más reservas en tu web
Cada vez reserva más gente contigo y menos por el portal. Poco a poco, no de un mes para otro.
Menos comisión
Cada reserva que entra por tu web es un 15 % que el portal no se lleva.
El dinero, en tu cuenta
El huésped paga en el momento y el dinero entra directo en tu cuenta.
El huésped, tuyo
Te quedas con su contacto. La próxima vez vuelve a ti, no al portal.
No es un truco. Son muchas piezas pequeñas a la vez.
Esto casi nadie te lo cuenta, porque vende peor: las reservas en tu web no suben por una sola cosa.
«Monta una web bonita y te llegarán reservas.» Falso. Una web sola es una tienda en una calle por la que no pasa nadie. Puede estar preciosa y no entrar ni un cliente.
Cada pieza aporta un poco. Una recupera al que se fue. Otra convence al que dudaba. Otra apunta al que no encontró fecha. Ninguna cambia tu año sola. Todas juntas, sí.
Que te encuentren fuera del portal
Si solo existes dentro de Booking, solo te reservarán dentro de Booking.
Que elijan reservarte a ti
El huésped ya te ha visto en el portal. Hay que darle un motivo claro para no reservar allí.
Que no se vayan sin reservar
La mayoría mira y se va. Ahí es donde se pierde casi todo, y casi nadie lo trabaja.
Que la próxima vez reserven en tu web
El portal ya cobró una vez. No tiene por qué cobrar la segunda.
Por eso no te vendo una web. Pongo a trabajar todas esas piezas a la vez. Cada una tapa un agujero distinto por donde hoy se te escapan reservas.
Y te digo lo incómodo: esto sube poco a poco, no de un mes para otro. Quien te prometa la mitad de tus reservas en tu web en tres meses, o tiene letra pequeña, o no te lo cuenta todo.
Lo que hago para llenar tu calendario sin comisión.
Cada pieza hace un trabajo concreto, todos los días. Aquí tienes qué nota el huésped. Cómo lo hago por dentro es mi oficio.
Reservan y pagan en tu web
El huésped reserva y paga en tu web. Cero comisión: el dinero entra directo en tu cuenta.
Ven que contigo sale más barato
El huésped ve, al lado del precio, cuánto se ahorra reservando contigo en vez de en el portal.
Al que se fue, un recordatorio
Al que miró tus fechas y se fue sin reservar, le llega un recordatorio. Sin ser pesados.
Al que ya estuvo, invitación a volver
Al que ya se alojó contigo le llega una invitación para repetir en tu web. El portal ya cobró una vez; la segunda, no.
Si no hay sitio, le avisamos
El que no encuentra fecha deja su nombre, y le avisamos si queda libre. Nadie se pierde por un «no».
Sabes qué fechas te piden y no tienes
Queda apuntada cada búsqueda que no pudiste atender. Así sabes qué fechas te pide la gente y no tienes.
Un calendario que se entiende
Ningún clic a ninguna parte. El huésped siempre ve qué hay libre y qué no, y sigue adelante.
Cuánto te has ahorrado, al día
Ves cuánto te has ahorrado con las reservas de tu web y cuánto has pagado a los portales. Sin hojas de cálculo.
Si algo falla, lo sabes tú primero
Si algo se rompe en tu web o al reservar, te enteras tú antes que el huésped.
Trato especial al que repite
Tus huéspedes fieles tienen su propio trato, sin pasar nunca más por un portal.
Nunca más caro que el portal
Reservar contigo es siempre lo más barato. Si un portal te adelanta, te avisamos.
Tu web vuelve a aparecerle
Al que visitó tu web y no reservó, le vuelve a aparecer tu alojamiento. Mucho más barato que una comisión.
Un alojamiento que ingresa 100.000 € por portales paga unos 15.000 € de comisión.
es lo que se ahorra al año si una de cada cuatro reservas pasa a su web. La cuenta: una de cada cuatro reservas son 25.000 €. El 15 % de 25.000 € son 3.750 €. Y otra vez al año siguiente. Ejemplo con cifras redondas.
Booking no es solo un coste: es tu escaparate. Mucha gente te descubre allí y luego te busca para reservar contigo. No hay que huir del portal. Hay que usarlo de escaparate y que el que ya te iba a reservar lo haga en tu web. Para eso hacen falta dos cosas: tu web y el contacto del huésped.
¿A ti te compensa?
Pon tus números y mira qué sale. Sin registrarte en nada.
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Que reserven en tu web no sale gratis ni pasa solo. Si lo que te queda sale negativo o justo, empieza por los precios, no por la web.
No siempre compensa. Con un solo piso y sin nombre conocido, Booking puede ser tu mejor socio. Si es tu caso, te lo digo y no te vendo nada.
Preguntas frecuentes
¿Cuánto se lleva Booking de cada reserva?
Suele rondar el 15 %. Sube si entras en sus programas para salir más arriba. Cada reserva que entra por tu web es esa comisión que te ahorras.
¿Puedo poner mi web más barata que Booking o Airbnb?
Sí. Desde 2024, en la Unión Europea ya no estás obligado a poner el mismo precio que en los portales. Puedes premiar al que reserva contigo con mejor precio o con algún extra.
¿Qué hace falta para que reserven en mi web?
Una web propia donde se pueda reservar, buenas reseñas y un motivo claro para reservar contigo. No es gratis: hay que conseguir que la gente llegue a tu web.
¿Me compensa montarlo?
Depende de tus números. Si pasas bastantes reservas a tu web, lo que te ahorras de comisión paga lo que cuesta. Con un solo piso y sin nombre conocido, a veces Booking es tu mejor socio. Haz la cuenta de arriba antes de gastar.
¿Airbnb o Booking hacen el registro de viajeros por mí?
No. El registro de viajeros lo tienes que hacer tú, reserves por donde reserves. Aquí te lo explico paso a paso.
Escríbeme por WhatsApp y te digo si te compensa.
Me cuentas cuántos pisos o habitaciones tienes y cuánto ingresas por portales. En 20 minutos te digo si merece la pena, qué cuesta y por dónde empezar. Gratis y sin venderte nada.
O por email: info@mashuespedes.com. Montarlo cuesta desde 3.500 €, una vez, y queda tuyo: lo ves en servicios.