Llevas el alojamiento con el móvil en la mano todo el día.
«Mensajes a las once de la noche, quedar para dar llaves, avisar a la limpieza, el registro de viajeros. Y así cada día.» Un hotel tiene un equipo para eso. Tú lo haces solo. Casi todo eso puede pasar sin ti sin perder el trato humano. Y esas horas son dinero: abajo tienes la cuenta.
- 07:30El huésped ya tiene las instrucciones y el código
- 11:00La limpieza sabe qué piso toca
- 16:00Bienvenida y wifi, en su idioma
- 21:00Registro de viajeros, hecho
- HoyY tú, sin tocar el móvil
Lo que dejas de hacer. Y lo que sigue siendo tuyo.
Lo que se repite cada día deja de pasar por ti. Lo que necesita a una persona, lo haces tú.
No contestas a las once de la noche
Wifi, playa, horarios, aparcamiento. El huésped tiene respuesta a cualquier hora y en su idioma. Tú no coges el móvil.
El huésped entra sin que le esperes
Recibe las instrucciones y el código de la puerta antes de llegar. Se acabó quedar para dar llaves.
La limpieza se organiza sola
Los limpiadores saben cada mañana qué piso toca y a qué hora. Sin que se lo digas tú.
El problema de verdad lo sigues llevando tú
Una avería, una queja, un huésped enfadado. Ahí hace falta una persona, y ahí se ganan las reseñas. Eso no se toca.
Todo lo que pasa sin que tú estés.
Lo que tú dejas de hacer y lo que el huésped recibe sin pedirlo. Aquí tienes qué notas con cada pieza. Cómo se consigue es mi oficio.
Nunca se vende dos veces la misma noche
Booking, Airbnb y tu web ven el mismo calendario al momento. Se acabó el susto de dos familias en la misma puerta.
Cada huésped recibe su mensaje a su hora
Confirmación, instrucciones de llegada, recordatorio y despedida. Le llegan solos. Tú no escribes nada.
Nadie te llama para poder entrar
El huésped sabe cómo entrar, dónde aparcar y qué hacer. Lo tiene en el móvil antes de llegar.
Las preguntas de siempre, contestadas
Wifi, playa, horarios, dónde comer. El huésped tiene respuesta de día y de noche, en su idioma. A ti solo te llega lo importante.
El huésped lo tiene todo en su móvil
Cómo va la lavadora, dónde comer, a qué hora pasa la basura. Menos preguntas repetidas y mejores reseñas.
Los limpiadores saben qué toca
Qué día, qué piso y a qué hora. Sin que se lo digas cada semana.
El registro de viajeros se hace solo
Cada huésped queda registrado antes de llegar y dentro de plazo. Sin sustos ni multas.
Los papeles, hechos
Las facturas y la cuenta de cada mes te llegan solas y quedan guardadas donde las encuentres.
Si algo falla, lo sabes antes que el huésped
Si tu web se cae, un cobro no entra o un mensaje no sale, te llega un aviso al momento.
Cada mañana sabes qué toca
Quién entra, quién sale, qué hay que preparar y qué se puede torcer. De un vistazo, con el café.
Te avisa si una queja se repite
Si tres huéspedes seguidos dicen lo mismo del colchón, lo sabes antes de que sea una mala racha de reseñas.
¿Cuánto vale tu tiempo? Haz la cuenta.
Ejemplo con cifras redondas: 6 horas a la semana de mensajes, llegadas y avisos son unas 300 horas al año. A 15 € la hora, son 4.500 € al año de tu tiempo. Pon abajo tus horas y mira las tuyas.
— horas a la semana que dejas de hacer tú. Son — días de trabajo al año.
Es una cuenta orientativa con tus horas, no una promesa. Lo que queda es el trato con el huésped que sí importa.
Escríbeme por WhatsApp y cuéntame cuántas unidades tienes y qué te quita más tiempo. Te digo qué puede dejar de pasar por ti y qué no. Gratis y sin compromiso.
O por email: info@mashuespedes.com